El pueblo puntano que conquistó al cine y al mundo

Ubicado en el punto de mayor altitud de la provincia de San Luis, y en el corazón de las sierras centrales puntanas, La Carolina fue reconocida como uno de los pueblos turísticos más lindos del mundo durante la 25º Asamblea General de la Organización Mundial del Turismo (OMT).

Con sus calles empedradas y casas de piedra, este antiguo asentamiento de buscadores de oro de unos 300 habitantes, ofrece un ambiente rústico, histórico y mágico, perfecto para ser considerado un pueblo de película. 

Su estilo colonial y su pasado minero se ven reflejados en su principal paraje, una larga calle rústica bordeada de casas de piedra que conservan la nostalgia de la época de la fiebre del oro. Los paisajes escénicos que se destacan a 1600 metros sobre el nivel del mar, en la base del cerro Tomolasta, le confieren un entorno natural impactante; y lugares históricos como la Capilla de Piedra y la antigua mina de oro ‘Buena Esperanza’ ofrecen escenarios únicos, que brillan aún más junto al Río Amarillo que, por sus minerales, resplandece con tonos ocres y dorados. En este contexto, donde la historia y el paisaje se combinan de manera excepcional, Roxana Lucero Zavala, Secretaria de Turismo de La Carolina, provincia de San Luis, habló con AreaUrbana sobre el vínculo del pueblo con la industria audiovisual y su crecimiento como escenario turístico.

¿Por qué La Carolina es considerado un pueblo de película?

La Carolina tiene todo para ser considerado un verdadero pueblo de película. Además, el lugar conserva un valor histórico muy importante, ya que mantiene intacta su esencia de antiguo pueblo minero. A eso se suma un entorno natural privilegiado, rodeado de cerros, ríos y arroyos. Esa combinación entre historia viva y paisaje serrano convierte a La Carolina en el escenario perfecto para todo tipo de producciones audiovisuales.

¿Cuántas películas se han realizado en el pueblo?

En cuanto a largometrajes, se han filmado tres películas muy importantes en distintas épocas:

  • Los Irrompibles (1975)
  • Por un puñado de pelos (2014)
  • El hombre que amaba los platos voladores (2024)

Esto demuestra que, a lo largo del tiempo, La Carolina ha sido elegida reiteradamente como escenario natural e histórico.

¿Qué experiencias recuerdan de estas filmaciones?

Del film “Los Irrompibles” tengo muchos recuerdos a través de lo que me contaban mis abuelos. Fue un gran acontecimiento para el pueblo, con actores reconocidos y escenografías montadas en la zona minera.

En “Por un puñado de pelos”, muchos vecinos participaron como extras. Fue una experiencia divertida y muy participativa, con impacto también en la economía local.

En “El hombre que amaba los platos voladores”, ya trabajando como Secretaria de Turismo, participé activamente en la articulación con la producción. Durante aproximadamente 45 días el pueblo vivió una gran movilización, con rodajes de día y de noche, generando un impacto cultural y económico muy importante.

¿Cómo colaboró el municipio?

El municipio acompañó en todo lo necesario: coordinación de espacios, ordenamiento del tránsito, gestión de permisos y articulación con los vecinos. Siempre con el objetivo de facilitar el trabajo de la producción sin descuidar la vida cotidiana del pueblo y la preservación del patrimonio.

¿Qué impacto tuvieron y tienen actualmente estas producciones en la comunidad?

Para un pueblo de tan solo 300 habitantes representa una oportunidad laboral y un gran reconocimiento a su identidad. Muchos vecinos participaron como extras, brindaron alojamiento, alquilaron espacios, objetos y vehículos. Realmente se vivió como un proyecto comunitario, con mucho orgullo y sentido de pertenencia.

¿Qué apoyo reciben de la provincia de San Luis, teniendo en cuenta de que desde 2001 se ha consolidado como un destacado polo audiovisual? 

La provincia de San Luis históricamente ha apoyado el desarrollo audiovisual, especialmente a partir de la Ley “San Luis Cine” que se impuso hace 25 años. Las articulaciones de financiamiento se gestionan a nivel provincial o con las productoras, mientras que el municipio acompaña desde lo local.

 

VALOR CULTURAL Y TURÍSTICO

¿Qué está realizando el municipio para crecer culturalmente y turísticamente?

Desde 2023 que trabajo como Secretaria de Turismo, llevando a cabo mi función con mucho entusiasmo y expectativa. Mi principal línea de trabajo es el acompañamiento a los prestadores locales, promoviendo su crecimiento, pero siempre priorizando la preservación del patrimonio y la identidad del pueblo.

Desde la secretaría, trabajamos con una visión de turismo sostenible, con capacitaciones y acciones de cuidado del casco histórico y del entorno natural.

¿Por qué La Carolina fue nominada por ONU Turismo en 2023?

La Carolina fue nominada en el marco del programa Best Tourism Villages, que reconoce pueblos rurales que se destacan por su desarrollo sostenible y preservación patrimonial.

Vale destacar, que fue el único pueblo de Argentina elegido en 2023 entre 54 participantes de todo el mundo, lo que significó un gran orgullo y posicionamiento internacional.

“Best Tourism Villages” reconoce destinos de turismo rural con activos culturales y naturales acreditados, un compromiso con la preservación de los valores comunitarios y un compromiso claro con la innovación y la sostenibilidad en las dimensiones económica, social y ambiental, según se explica en la página web de la OMT. Además, las localidades deben tener baja densidad demográfica (hasta 15 mil habitantes), estar situados en un paisaje natural y/o cultural característico y compartir valores y estilos de vida propios de la región, puestos en valor turístico.

¿Qué significó ese logro?

Significó mayor visibilidad y también mayor compromiso. A partir de ese reconocimiento profundizamos acciones de preservación, entre ellas la implementación del programa “Pueblo Peatonal” para respetar la capacidad de carga y proteger el patrimonio.

¿Dónde se encuentra ubicado el pueblo, a qué nivel del mar y a qué distancia de la Ciudad de San Luis?

La Carolina está ubicada a 80 km de la ciudad de San Luis, en dirección noreste, en pleno corazón de las Sierras Centrales, a 1.610 metros sobre el nivel del mar.

¿Cómo es el entorno natural que rodea al pueblo y qué características tiene el aire del lugar?

Está rodeada de cerros, ríos y arroyos. El aire es muy puro, y la tranquilidad es una de las características más valoradas por quienes nos visitan.

¿Qué particularidades presentan las calles y las casas del casco principal?

Es un antiguo pueblo minero. Todas sus casas son de una planta, muchas construidas en piedra y aún se conservan viviendas de adobe. Sus calles empedradas refuerzan la identidad serrana y minera.

¿Cuál es el origen del pueblo?

La Carolina es una pequeña localidad que conserva su identidad cultural con sus inicios como pueblo minero y las historias en torno a la fiebre del oro en la Argentina. 

Sus orígenes remiten al año 1792 cuando el Marqués de Sobremonte dispuso la fundación del pueblo, nombrándolo “La Carolina” en homenaje al rey Carlos III de España.

Los carteles turísticos que se encuentran en el lugar cuentan esta historia, y fue poco después, allá por 1795, que Don Tomás Lucero, un vecino del lugar, encontró oro en la base del cerro, y lo llevó hasta Córdoba. El marqués ordenó estudiar el terreno y trasladó un trapiche de minerales para comenzar con las tareas de molienda. En tiempos de auge hubo 3.000 habitantes, entre los que se encontraban los trabajadores de las minas y sus familias. Por eso uno de los emblemas es el monumento al minero.

¿Cómo fue el fin de la actividad minera?

La explotación minera finalizó hace aproximadamente 80 años, ya que la cantidad de oro dejó de ser suficiente para una actividad empresarial.

Hoy se prioriza la preservación ambiental y el desarrollo turístico sostenible.

Además del legado minero, contamos con el Museo de la Poesía en homenaje a Juan Crisóstomo Lafinur, poeta y filósofo nacido en la localidad.

El patrimonio combina historia minera, arquitectura tradicional y riqueza cultural.

¿Cómo surgió el Programa “Pueblo Peatonal”?

Desde noviembre de 2023 implementamos la peatonalización parcial del casco histórico.

El tránsito está habilitado para residentes y personas con discapacidad. En horarios y fechas de alta afluencia turística se restringe la circulación para preservar el patrimonio, reducir contaminación y mejorar la experiencia del visitante.

Además, contamos con el apoyo del Gobierno Provincial, la Legislatura, el Ministerio de Turismo de Nación y una hermandad con La Cumbrecita (Córdoba), primer pueblo peatonal del país.

¿Cuáles son las principales actividades y experiencias turísticas que ofrecen en el lugar?

La Carolina es un lugar paradisíaco, tranquilo y diferente; ideal para disfrutar en familia.  

Sus principales actividades son:

  • Recorrido histórico por el casco urbano
  • Museos y capilla histórica
  • Museo de la Poesía
  • Visita a antiguas minas
  • Búsqueda de oro en el río
  • Trekking al Cerro Tomolasta
  • Cabalgatas
  • Laberinto de piedra
  • Río como balneario natural
  • Gastronomía local con identidad

 

LA EXPERIENCIA DEL ÚLTIMO FILM

El rodaje de “El hombre que amaba los platos voladores”, dirigida por Diego Lerman y protagonizada por Leonardo Sbaraglia, convirtió al pequeño municipio de La Carolina en el corazón de una historia ambientada en los años ochenta.  

El film que retrató la vida del famoso periodista José de Zer que se destacó por sus investigaciones sobre la existencia de seres extraterrestres,  se grabó en 2023 y se estrenó en octubre de 2024; y para los casi 300 habitantes del lugar, significó un gran acontecimiento.

Aunque la película se filmó también en otras provincias argentinas, fue este pintoresco pueblo de San Luis, el escenario principal elegido para recrear el clima de lo que fue Capilla del Monte, provincia de Córdoba,  durante el auge mediático de los ovnis. Sus calles de piedra, la arquitectura colonial y el paisaje serrano ofrecieron un marco natural, que permitió reconstruir la época con gran verosimilitud y mínimas intervenciones escenográficas, aportando una atmósfera auténtica que terminó siendo clave para el film.

La experiencia de filmación estuvo marcada por una fuerte integración con la comunidad local. Muchos vecinos participaron como extras, algunos incluso formando parte de escenas que simulaban entrevistas televisivas, lo que aportó frescura y espontaneidad. Para el elenco y el equipo técnico, trabajar con habitantes sin experiencia actoral fue un gran desafío, que enriqueció el resultado final generando un vínculo cercano con el pueblo. El propio protagonista principal Leonardo Sbaraglia, destacó en distintas entrevistas el afecto con el que fueron recibidos y la belleza del lugar.

El rodaje también implicó exigencias técnicas y creativas, especialmente a la hora de recrear el lenguaje televisivo y el clima periodístico de la década del ’80, en una historia que aborda con humor y mirada crítica la manipulación mediática en torno a los supuestos avistamientos extraterrestres protagonizados por el periodista José de Zer. 

Cuando se estrenó la película, los vecinos organizaron una proyección especial en el pueblo, para compartir el momento de verse en pantalla y revivir las mejores anécdotas de los días de filmación.  

La experiencia vivida en esos 45 días, dejó una huella profunda en La Carolina y un recuerdo difícil de olvidar.

¿Cómo participaron y colaboraron los vecinos en las grabaciones de la película? 

Muchos vecinos trabajaron como extras, brindaron alojamiento, alquilaron espacios y colaboraron en tareas de apoyo. Se trató de una experiencia comunitaria muy importante y vivida con orgullo.

¿Cuál fue la reacción del público al ver la película?

La reacción fue de mucha diversión y emoción. Cada vez que aparecía un paisaje o un vecino en pantalla, se generaban risas y aplausos.

¿Qué valores comunitarios se destacaron durante el evento?

Más allá de lo que significó la grabación de la película, quedó  en la gente el espíritu de colaboración. La comunidad se adaptó a los cortes y a la dinámica del rodaje con una actitud positiva, mucha energía  y con ganas de participar y ayudar. Eso demuestra el fuerte sentido de pertenencia que tiene La Carolina.

 

Verónica Janowicz

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José Abel Autor