En la capital de la provincia de Misiones, Posadas está posicionada como el gran portal urbano de la selva misionera, que contiene a las esplendorosas Cataratas del Iguazú. En virtud de ello, el Estado Municipal ofrece una política integral en materia de sustentabilidad, que busca armonizar la ciudad con las tres dimensiones claves del desarrollo: social, ambiental y económico, convirtiendo a Posadas en un referente en la materia.
El programa de sustentabilidad vigente se inició en 2014 con la ordenanza que creó la GIRSU (Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos), que tiene como objetivo primordial la reducción de los residuos enviados a disposición final, promoviendo acciones de minimización, reutilización, reciclado y valorización de los mismos. Ésta política se consolidó a partir de la asunción del intendente actual, Ing. Leonardo Stelatto, en 2019. De lo que se trata, esencialmente, es de mitigar los efectos del cambio climático, para lo cual se toman como ejes la economía circular, las mejoras en la movilidad urbana y los programas de infraestructura verde.
En diálogo con AreaUrbana, el Ing. Alejandro Valenzuela, Gerente de Ambiente, GIRSU y Cambio Climático de Posadas, nos explica en profundidad el programa.
¿Cuándo comenzó a aplicarse la política de sustentabilidad en el gobierno municipal?
En 2014 dimos el puntapié inicial a partir de la ordenanza municipal GIRSU, abordando primero la gestión de residuos y luego el medio ambiente. Tras la pandemia, el objetivo fue consolidar lineamientos generales y llevar un mensaje integral de sustentabilidad a la comunidad.
También está la ordenanza que regula el arbolado urbano y empezamos a trabajar frente al cambio climático a través de la Ramsar, que es la red de Argentina frente al cambio climático. Son tres ejes centrales. Después está la movilidad sustentable, el ordenamiento territorial y del tránsito, y actualización de cuestiones legislativas que hacen a las problemáticas actuales.
El foco estuvo también en identificar a los actores y usuarios de los servicios municipales para definir responsabilidades, tanto del vecino como de las instituciones. Se trata de definir los roles y transmitir que, si bien existe un servicio público, una parte de la gestión depende del compromiso del ciudadano. Se viene haciendo un trabajo integral en todos los aspectos que confluyen en una Posadas más ordenada, más limpia e inteligente, buscando que la gente vaya mutando su comportamiento respecto al uso y cuidado de la infraestructura.
¿Cuál es el concepto principal que rige la política de sustentabilidad de la ciudad?
Las prioridades han ido cambiando con el transcurrir de los años. Al principio, la sustentabilidad era un discurso, pero gradualmente se fueron atendiendo las cuestiones relativas al área. Inicialmente teníamos una ciudad muy desprolija, muy sucia, desordenada. La aplicación de la ordenanza GIRSU nos permitió marcar un horizonte y empezar por la gestión de residuos es donde más hincapié se puso el esfuerzo.
No se abordaron todos los temas juntos, sino de manera progresiva: en 2020 se empezó con la gestión de residuos y en 2026 estamos abordando temas de cuencas, reservas urbanas, espacios verdes, que en 2020 no eran prioritarios, pero sabíamos que debíamos alcanzar.
El eslogan electoral que después se transformó en un mensaje general era “Posadas linda de nuevo”. Eso arranca en 2020 con la gestión del intendente Stelatto y engloba las acciones que fuimos implementando a través de diferentes programas: gestión de residuos, arbolado urbano, movilidad sustentable, planificación y crecimiento territorial. Cada área de la Municipalidad se diseñó y puso en marcha un programa para cada una de estas problemáticas, siempre bajo la aprobación y el monitoreo del intendente, y fuimos en ese camino.
¿Cómo es el ciclo de la GIRSU?
Primero identificamos quiénes son los actores dentro de la gestión de residuos. Tal usuario es el generador, está el que recolecta, está el que transporta y está el eslabón de donde se dispone el residuo. En la provincia de Misiones contamos con una estructura armada desde 2006, durante la gobernación del Ing. Carlos Rovira, cuando se instalaron dos rellenos sanitarios que cubren toda la provincia, dividida en dos zonas. Con los municipios encargados de recolectar y transportar los residuos hasta las estaciones de transferencia para su posterior disposición final, esa parte ya estaba resuelta. Por lo tanto, nuestro objetivo en Posadas fue hacer el sistema más eficiente y optimizar la recolección.
¿Cómo recibimos los residuos? En los cestos. Pusimos contenedores en ciertos lugares. Identificamos todo tipo de generadores: domiciliarios, industriales, residuos peligrosos. Definimos todas las corrientes de residuos que se generan dentro de una comunidad y fuimos tratando de ver cómo ordenamos la recepción de esos residuos, la recolección, el transporte y después dónde los disponíamos definitivamente. El gran volumen de residuos que se genera con la poda de todos los árboles de la ciudad. Ahora logramos chipear (triturar restos de poda para convertirlos en pequeñas astillas) ese recorte; de los árboles sacamos material orgánico para hacer abono. En cuanto a los residuos peligrosos, el circuito para un residuo peligroso es la GIRSU. Ésta es la infraestructura que el Estado les ofrece a los ciudadanos para que puedan disponer sus desechos correctamente, y en ciertos casos, logramos cobrar por ese servicio. La gente tiene que entender que disponer un residuo tiene un costo alto. Tanto el Estado Municipal como la provincia de Misiones necesitamos el compromiso del generador.
Tenemos identificados y estamos atendiendo cuatro grandes corrientes de residuos. Los residuos tradicionales tienen un horario de recolección con un camión específico, un trayecto concreto y eso va al relleno sanitario. También, un servicio que brinda la Municipalidad para los desperdicios reciclables con un horario, camión y recorrido de acopio para llevarlo a un centro de procesamiento de gestión municipal. Allí se procesa lo reciclable, lo que se pueda recuperar y reinsertar como materia prima en el área de reciclado. En cuanto a los residuos voluminosos y los peligrosos, tienen otra planificación.
Avanzamos muchísimo en cómo diseñar la recepción, recolección, transporte y disposición final. Obviamente se puede mejorar y hay aspectos a resolver, pero en estos seis años se avanzó. En mi casa pongo los residuos en una bolsita y van al cesto o al contenedor; si saco un reciclable, la consigna es llevarlo a los Ecopuntos o Puntos Limpios; y si genero desechos voluminosos -como ramas, cacharros, chatarra o cubiertas fuera de uso- van a los Puntos Limpios, no al cesto ni al contenedor.
Asimismo, se trabajó en educación informal o indirecta yendo a las escuelas a dar charlas e implementando programas de educación ambiental. La GIRSU se consolidó. En Posadas se está logrando que las políticas de sustentabilidad perduren en el tiempo, lo cual es muy valioso y considero que estamos muy bien posicionados respecto a lo que conozco sobre la gestión de residuos en el país.
¿Cómo se trabaja en el Centro Verde Municipal?
El Centro Verde Municipal es el centro donde se reciben los residuos reciclables. Todos los generadores de residuos reciclables tienen un lugar donde disponer. A partir de ese momento se recolecta por gestión municipal y se lleva al Centro Verde Municipal. Allí llega todo mezclado, cartón, papel, vidrio, latas, aluminio, todo lo que sea residuo reciclable limpio y seco, ésa es la consigna. Llega mezclado, entonces se hace un proceso de separación manual a través de una cierta clasificación. Se separa el papel blanco, por un lado, el cartón por otro lado, la botella de plástico PET, por un lado, la de polipropileno por otro, las tapitas, el vidrio, y así. Las ramas, que son residuos voluminosos, las ponemos en la chipeadora de troncos. Cuando se hacen los trabajos de recolección de poda, la Municipalidad hace el achique de ese árbol caído, lo recolecta y llama al Centro Verde. Allí tenemos una trituradora de troncos. Si el diámetro del árbol no supera los 15 centímetros, chipeamos ese tronco y obtenemos chips que después se usan para relleno de canteros, ornamentación. Si el tronco es muy grande, cortamos, hacemos leña, y la leña la utilizamos a veces para los comedores de la ciudad, se distribuye entre la gente. Las ramas o el follaje se chipea con otro tipo de equipo, esperamos que se descomponga y vamos mezclando con un poco de suelo para darle estructura al producto que vamos obteniendo.
También en el Centro Verde estamos recibiendo residuos orgánicos compostables. Tenemos una compostera rudimentaria, identificamos ciertos generadores de residuos compostables que se comprometen a separarlos, los recolectamos y los llevamos al Centro Verde, ahí mezclamos y tenemos un sustrato que usamos para huertas o en su defecto para abono para plantar árboles. Los reciclables sólidos, el cartón, el papel, el plástico, la lata de aluminio, el tetrapack, todo eso se enfarda, se acondiciona en medidas de 1,20 m x 1,20 x 1,20 en cubos, que salen de la prensa que tenemos y eso se suele subastar entre ciertos actores que hacen uso de ese material para transformarlo en algún producto. Por ejemplo, hay una empresa que fabrica madera plástica en Posadas, en el Parque Industrial. Ellos son nuestros principales consumidores de ciertos plásticos para generar su madera plástica.
¿En qué consiste el Plan Local de Acción Climática (PLAC)?
A partir de ser integrantes de la Red de Municipios frente al Cambio Climático se empezó en 2019 con un trabajo en el cual identificamos cuánto de dióxido de carbono generamos. Usando las herramientas que están convalidadas a través de la Ramsar se toma en cuenta el consumo de energía y de combustible en las áreas residenciales e industriales, más todos los aspectos que inciden en las emisiones para hacer un diagnóstico y relevar de cuantas toneladas equivalentes a dióxido de carbono genera Posadas.
A partir del diagnóstico, se planifica, se redacta el PLAC. Allí definimos cómo intervenir para minimizar esas emisiones. Por ejemplo, en el tránsito buscamos bajar el consumo de combustible implementando semáforos inteligentes, onda verde, calles de mano única, ordenamiento vehicular, mejorar los aspectos del transporte público para priorizar el uso del colectivo sobre el auto y fomentar el uso de la bicicleta, ya que contamos con muchos kilómetros de ciclovías y bicisendas.
En cuanto a la infraestructura verde, evaluamos si hay un déficit de árboles por metro cuadrado y planificamos dónde plantar. Asimismo, analizamos cómo los organismos públicos pueden reducir su demanda energética e instalamos paneles solares sumado al control del consumo de agua. Son pequeñas acciones que se alinean con el plan de acción climática provincial, nacional y global, en sintonía con lo que se promueve en las COPS (Cumbre Anual sobre el Cambio Climático organizada por las Naciones Unidas).
Por LAURA BROSIO
