El desafío de remodelar los edificios históricos

Buenos Aires no es una ciudad más. Su cultura, su idiosincrasia y sus miles de museos, lugares, bares y edificios históricos tan característicos, sobre todo de la Capital Federal, se llevan miradas, visitas y la visita de miles de turistas al año.

En los últimos años muchos de sus edificios de interés histórico están en remodelación. ¿A qué se debe? La pandemia ha dejado en stand by a muchos de ellos, calles antes concurridas y muchos lugares aledaños a teatros o atracciones turísticas hoy cerradas hicieron que sea necesario aprovechar el tiempo. Algunas, por necesidades edilicias, y otras para atraer a más turistas. Buenos Aires es una realidad en la que el mantenimiento de edificios es súper necesario, más aún post pandemia.

El denominador común es que todos estos espacios tienen características arquitectónicas formales y espaciales que los destacan, y es por eso que sus remodelaciones son estrictas y bajo distintas normas previamente definidas para cada lugar.

En toda obra de actualización de edificios históricos existe un compromiso entre satisfacer las necesidades de servicios que se pretenden de la obra resultante y mantener los rasgos arquitectónicos de la arquitectura y artes vigentes al momento de la construcción. Armonizar ambos requerimientos requiere un gran trabajo de colaboración entre arquitectos y especialistas en conservacionismo histórico e Ingenieros, y profesionales que deben aportar las nuevas soluciones técnicas igualmente requeridas.

No menos importante es aportar un diseño y proyecto de alta ingeniería que permita sumar el equipamiento necesario adicional para abastecer los servicios de transporte vertical requeridos sin afectar ni el edificio en lo que hace a su funcionalidad ni a las estructuras portante del mismo, de manera de asegurar un funcionamiento sin aportar esfuerzos ni vibraciones a la estructura edilicia original que pudieran comprometer su estabilidad.

Tal es el caso de la Confitería del Molino, por ejemplo, que se espera reabra pronto al público.

A partir del Covid-19 y la pandemia que aún transitamos, nos propusimos trabajar en conjunto con Ingenieros estructuralistas de gran fuste y reconocimiento, así como con expertos conservacionistas, con la finalidad de implementar la fabricación e instalación de tres nuevos ascensores que serán soportados por una estructura portante metálica, según las últimas tecnologías y que serán independiente de la estructura del edificio permitiéndose así abastecer los servicios requeridos en el Nuevo El Molino.
Los ascensores serán Gearless sin sala de máquinas. Dos de ellos respetaran fachada de palieres y puertas según diseño arquitectónico original, manteniendo diseño de cabina armónico. Un tercer ascensor de gran porte permitirá abastecer el tráfico del edificio para eventos, con acceso incluso hacia las azoteas. Los equipos tendrán una generación de curva de velocidad de parada directa garantizando llegada sin planning y un estricto control de las aceleraciones y desaceleraciones y Jerk. El consumo eléctrico será mínimo y la prestación máxima con posibilidad de 220 arranques hora.

Dichos cambios reflejan una tendencia que comienza a destacarse en la industria de la construcción, elevando los desafíos a niveles impensados. Los ascensores conllevan diseño, arquitectura, innovación, tecnología y, sobre todo, personalización cuando hablamos de remodelaciones de tal envergadura. El desarrollo de productos especiales mantiene una creatividad infinita, sin opción a los límites. La tendencia indica que las texturas y los materiales, así como la iluminación, se vuelven centro de la escena. La movilidad ecológica, la tecnología eco-friendly, el bajo consumo y la iluminación led son características clave que también se adueñan de las nuevas soluciones de diseño y funcionalidad de este tipo de edificios.
Una vez más, y a partir de estas maquinarias, aportamos la tecnología de punta y la solvencia de nuestros ingenieros y arquitectos para asegurar el mejor resultado en una obra de alto contenido histórico y que representa una época que ha hecho historia en Argentina por sus emblemáticos edificios.

Sin dudas, es un gran desafío y un sello que dicha obra nos permite dejar en uno de los edificios históricos más importantes de la Ciudad de Buenos Aires.

POR JOSÉ AIZPUN, PRESIDENTE DE LA FIRMA SERVAS

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José Abel Autor

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