Nueva generación de “Geisers” para lagunas

En un contexto donde los espacios públicos y recreativos buscan integrar diseño, tecnología y sostenibilidad, los sistemas de geisers para lagunas comienzan a posicionarse como una solución que combina impacto visual y mejora ambiental.

La reciente intervención realizada por Aquamov en Infinito Water Park, en Córdoba Capital, marca un nuevo paso en esta evolución. Seis chorros verticales que alcanzan los doce metros de altura no solo redefinen el paisaje del parque, sino que además cumplen una función clave en el mantenimiento del cuerpo de agua.

Uno de los principales desafíos de lagunas artificiales y grandes espejos de agua es la “estratificación”. Esto significa que con el paso del tiempo, el agua del fondo tiende a permanecer estancada, con menor oxigenación y mayor acumulación de materia orgánica. Este fenómeno favorece la aparición de algas, olores y pérdida de calidad visual.

Los sistemas de geiser trabajan precisamente sobre esa problemática. A través de bombas sumergibles ubicadas en profundidad, el agua es impulsada verticalmente hacia la superficie mediante picos de gran diámetro. En este caso, cada módulo cuenta con toberas especiales que permiten proyectar columnas definidas y de gran potencia.

Este movimiento constante genera circulación vertical, mezcla las distintas capas del agua y promueve un mayor intercambio con el aire. Como resultado, se incrementa el nivel de oxígeno disuelto y se reducen las zonas muertas dentro de la laguna. El agua deja de estar quieta para comenzar a trabajar en su propio equilibrio.

Tradicionalmente, los grandes chorros verticales se asociaban únicamente a un recurso ornamental. Sin embargo, en proyectos contemporáneos comienzan a concebirse como infraestructura activa. En el parque cordobés, los seis geisers funcionan como hito visual y al mismo tiempo como herramienta de mejora ambiental. La ecuación es directa: mayor movimiento implica mejor calidad de agua y menor necesidad de intervenciones correctivas posteriores.

Este tipo de soluciones encuentra aplicación tanto en municipios con lagunas urbanas como en barrios privados, campos, desarrollos inmobiliarios o complejos turísticos. La incorporación de geisers permite mejorar el estado del espejo de agua, revalorizar el entorno y generar identidad paisajística en un mismo gesto técnico.

La tendencia actual invita a repensar el agua como un elemento dinámico dentro del paisaje. No como un plano estático, sino como un sistema vivo que circula, respira y se mantiene en equilibrio.

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