¿Cómo saber si nuestro hogar es sustentable?

En los últimos años, creció a nivel global el consumo más consciente y responsable de productos y servicios con el objetivo de cuidar nuestro planeta y sus recursos. Esto vino acompañado de una mayor demanda hacia las empresas, que en este contexto buscan ofrecer soluciones sostenibles que acompañen el estilo de vida respetuoso con el medio ambiente que cada vez eligen más consumidores.

En este sentido, fueron apareciendo en la industria procedimientos de rigor científico, como análisis o certificaciones, que sirven para transparentar el impacto y garantizar que un determinado producto o servicio de una organización cumple con ciertos estándares ambientales. De esta manera, los consumidores tienen la capacidad de comparar y seleccionar productos de acuerdo a sus características y efectos sobre el medio ambiente.

Una de estas herramientas es el Análisis de Ciclo de Vida, un procedimiento objetivo y con base científica que evalúa el impacto ambiental de un producto en cada etapa, desde su fabricación, teniendo en cuenta el origen de su materia prima, hasta el tratamiento de los residuos al final de la vida útil. A partir de este proceso y según estándares internacionales, un determinado producto o servicio puede obtener una Declaración Ambiental de Producto (EPD), un documento verificado y registrado de manera independiente que da cuenta del impacto ambiental del mismo. En Barbieri, en 2021 logramos la verificación y registro de nuestras EPD para 20 productos que representan más del 90% del portfolio de nuestras familias de Steel Frame® y Drywall Plus®, siendo pioneros en Latinoamérica dentro del rubro de la construcción.

Por otro lado, a la hora de construir no solo debemos pensar en el impacto de los materiales que utilizamos para la obra, sino también en el inmueble en sí mismo, cuál será su impacto una vez que lo habitemos. En este punto, el Certificado de Eficiencia Energética es una gran herramienta para saber qué tan eficiente y sustentable es nuestro hogar.

La producción y el uso de la energía eléctrica suponen la principal causa, junto con el transporte, de las emisiones de gases de efecto invernadero, gases responsables del cambio climático. Por eso, muchos de los esfuerzos medioambientales están destinados a minimizarla. En este sentido, un edificio es más eficiente energéticamente que otro si, para alcanzar un mismo grado de confort, consume menos energía primaria.

El Certificado de Eficiencia Energética, similar a la etiqueta que se encuentra en los electrodomésticos, nos permite calificar una vivienda en términos de consumo energético y nos da información de cuánta energía va a consumir en KWh/m2, teniendo en cuenta la calefacción en invierno, refrigeración en verano, agua caliente de uso sanitario e iluminación. Para obtenerla, es necesario contactar un certificador matriculado, que evaluará la vivienda teniendo en cuenta factores como su ubicación, orientación, los materiales con los que está construida y la eficiencia de sus equipos de climatización e iluminación.

Si nuestro objetivo es habitar un hogar eficiente energéticamente, hay algunas decisiones que podemos tomar a la hora de construir. El Steel Frame (así como la construcción en seco en general) tiene un menor impacto ambiental que la construcción húmeda: los productos de acero contienen materia prima reciclada (y son potencialmente 100% reciclables), no utiliza agua en el proceso y los ahorros en consumo energético en comparación con la obra húmeda pueden llegar a ser de hasta un 60%.

El mundo necesita minimizar su consumo energético para reducir sus emisiones y hacer frente al cambio climático, motivo por el cual aparecen cada vez más regulaciones para establecer de forma obligatoria el Certificado de Eficiencia Energética para vivienda, implementando penalidades como impuestos o mayores costos de energía para las viviendas poco eficientes, y los consumidores conscientes se están anticipando a este escenario.

Si la construcción y uso de viviendas continúa siendo ineficiente de cara al futuro, se estará contribuyendo al desperdicio de recursos y al calentamiento global, con las consecuencias que todos conocemos sobre el clima, la naturaleza y la sociedad. No se trata solamente de buscar nuevas fuentes de energía “limpia” como solución a todos nuestros problemas, sino que es indispensable priorizar y estimular un uso  de recursos, materiales y energía más racional. En ello, el Steel Frame y la construcción en seco suponen una clara ventaja respecto de otros sistemas constructivos.

Por Eugenia Doval, Líder de Estrategia Ambiental de Barbieri

 

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José Abel Autor

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