Crece la viabilidad para los proyectos de transporte público eléctrico

El eventual desarrollo de una industria en torno a la producción de litio potencia las posibilidades de alternativas amigables con el medioambiente. Auque los proyectos son incipientes y pesa la incertidumbre sobre la continuidad de las políticas públicas en el sector.

Recientemente, la Universidad de La Plata (UNLP) y la empresa de transporte público de pasajeros Nueve de Julio presentaron un colectivo reconvertido para que funcione con baterías de litio. Con una inversión de 250.000 dólares y una autonomía cercana a los 250 kilómetros, el ómnibus eléctrico es la primera de una serie de iniciativas que ubican a la UNLP en el centro de la escena que impulsa el transporte eléctrico en nuestro país.

En 2022, la universidad cerró un acuerdo con el Ministerio de Transporte Provincial para crear una empresa mixta que reconvierta ómnibus que por normativa deben salir de circulación en vehículos eléctricos. El objetivo a largo plazo es ambicioso: reconvertir al menos 2000 unidades que por año dejan de funcionar en Capital y Gran Buenos Aires.

La propuesta forma parte de las iniciativas de la UNLP para promover el transporte público eléctrico en varias ciudades de Argentina. En Jujuy, la UNLP acordó con la SAPEM Jujuy Energía y Minería Sociedad del Estado (JEMSE) para que el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA- UNLP) participe tanto en el taller de reconversión como en la planta de ensamblaje de

baterías. La apuesta jujeña por la electromovilidad apunta a contar con 100 unidades en una primera etapa.

Por ahora, el plan viene a paso lento, marcado por los tiempos electorales y la incertidumbre de lo que pueda suceder en el próximo gobierno, sobre todo porque el proyecto, y gran parte de todos los proyectos de transporte público eléctrico, depende en alto grado de que prospere la producción industrial de celdas y baterías de litio, cuyo desarrollo incipiente es motorizado justamente por la UNLP junto a Y-TEC, la filial de YPF (ver recuadro).

El convenio entre la empresa energética y la universidad contempla la creación en una primera etapa de dos fábricas, una en La Plata, que comenzará a operar antes de fin de año y la otra en Santiago del Estero, cuya producción impactará en el costo final de cada colectivo. Desde la UNLP estiman que este año se podrán producir entre 40 y 60 baterías. 

Pero el rumbo que puedan tomar las políticas públicas tanto de promoción industrial como del fomento al uso de energías alternativas después del 10 de diciembre pone al menos un compás de espera sobre proyectos que tienen al Estado Nacional y los provinciales jugando un rol preponderante. Aunque es menester destacar que el interés generado por el transporte eléctrico atraviesa gobiernos provinciales y municipales de distinto signo. No solo Jujuy y Buenos Aires están promoviendo el colectivo eléctrico, sino también Santa Fe, Córdoba y, particularmente Mendoza, donde ya es una realidad. 

Mendoza

En 2019, la provincia incorporó 18 colectivos eléctricos en el área metropolitana de la capital provincial, como parte del sistema de transporte integrado MendoTran. La inversión, financiada en su totalidad por la provincia, ascendió a US$ 400.000 por unidad más otros US$ 15.000 por cada cargador. Los colectivos tienen una capacidad de 26 personas sentadas más lugar para silla de ruedas y cuentan con una autonomía de 250 kilómetros. 

La ciudad andina cuenta con un bagaje histórico de peso en el uso de transporte eléctrico: desde 1957 desarrolló una red de trolebuses que llegó a ser la segunda más grande de América latina, después de la de Sao Paulo. De esa experiencia quedaron al menos 100 kilómetros de catenarias de un servicio que comenzó a ser removido en 2015 

Según Natalio Mema, secretario de Servicios Públicos de la provincia y candidato a intendente del municipio de Luján de Cuyo, el plan inicial en 2017 era comprar 52 unidades eléctricas pero la depreciación en el tipo de cambio solo permitió adquirir las 18 que actualmente operan en forma regular. Los colectivos forman parte del sistema intermodal de transporte que abarca a los municipios de Ciudad de Mendoza, Godoy Cruz, Guaymallén, Las Heras, Luján de Cuyo y Maipú. Y que cuenta con la red de colectivos, los dos metrobuses, el metrotranvía (también eléctrico) y los más de 160 kilómetros de ciclovías. A diferencia de los micros reconvertidos que se utilizarán en el AMBA, los colectivos adquiridos por la provincia de Mendoza a la compañía china Build Your Dreams (BYD) y utilizan baterías de ferrofostato.

CÓRDOBA

Córdoba es la otra ciudad con una red de trolebuses, que actualmente cuenta con 40 unidades en servicio. El Secretario de Transporte de la Municipalidad aseguró que el municipio evalúa la posibilidad de incorporar colectivos eléctricos autónomos. Marcelo Rodio, presidente de la compañía Transporte Automotor Municipal Sociedad del Estado (TAMSE) que opera trolebuses, adelantó que planean incorporar buses eléctricos. En el marco de la Semana de la Movilidad Sustentable, que se desarrolló en septiembre, el funcionario aseguró que se seguirán ampliando las opciones de multimodalidad al sistema de transporte público, con alternativas amigables con el medioambiente. Sin embargo, la limitación es el financiamiento. Recientemente, desde el municipio recibieron a representantes de la Agencia Francesa de Desarrollo en el marco del Programa Euroclima y el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) para evaluar posibles iniciativas en ese sentido. 

ROSARIO

En agosto, la empresa de transporte rosarina Movi anunció que ya cuenta con tres trolebuses eléctricos en la línea K. Se trata de una iniciativa conjunta de la Municipalidad de Rosario, la empresa y la Universidad Nacional de Rosario. La incorporación de nuevos coches eléctricos contribuirá a morigerar la contaminación en la tercera ciudad del país, que registra un promedio de 1,5 millones de personas por día viajando en transporte público, según el Ente de la Movilidad de Rosario (EMR).

De los más de 700 colectivos en servicio, 20 siguen funcionando como trolebús. El ahora reelecto intendente de Rosario, Pablo Javkin, anticipó que continuará la reconversión de nuevas unidades, después del conflicto sucedido a principios de año, cuando el municipio decidió suspender los trolebuses eléctricos de la línea Q, comprados en 2015 por la anterior gestión, debido al recurrente incendio de las baterías. El tema fue centro de controversias durante la campaña electoral y ahora el ratificado gobierno comunal dará continuidad a su plan de reconversión con fabricación local de baterías. 

AGENDA EN SUSPENSO

Varias iniciativas y proyectos surgidos desde los gobiernos provinciales quedarán supeditadas a las decisiones de los nuevos gobiernos con cambio de signo político. Entre ellos, los proyectos de electromovilidad que el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) evalúa impulsar en Chaco. 

Lo mismo sucede en San Juan, que desde el año pasado el gobierno del saliente José Uñac está en conversaciones con la empresa sanluiseña Coradir (fabricante del auto eléctrico ‘Tito’) y con Y-TEC para lanzar la fabricación de baterías de litio e incorporar al menos 50 colectivos eléctricos al servicio de transporte público. Hasta el momento sumaron las primeras cuatro unidades y una estación de carga pero todo parece quedar en suspenso hasta la asunción del nuevo gobernador perteneciente a Juntos por el Cambio, Marcelo Orrego. 

POR MARIANO CARRIL

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José Abel Autor

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