A más de tres décadas de la decadencia padecida por el cierre de la minera HIPASAM, Sierra Grande vive una transformación histórica impulsada por las inversiones energéticas de Vaca Muerta Oil Sur. La Secretaria de Gobierno del Municipio Rionegrino, Cinthia Castillo, destaca los desafíos y oportunidades de una ciudad que busca convertir el crecimiento económico actual en desarrollo sostenible y transformación estructural.
El cierre del icónico Yacimiento Sur: Hierro Patagónico Sociedad Anónima Minera (HIPASAM) en 1992 provocó un colapso en Sierra Grande, y dejó una profunda huella, marcando el fin de la explotación de la mina de hierro subterránea más grande de Sudamérica. La ciudad sufrió un éxodo masivo, con su población cayendo abruptamente de más de 15.000 a unos 7.000 habitantes en pocos años. Tras décadas de letargo y estancamiento: y vanos intentos de salir adelante durante distintas épocas, la economía y demografía de la localidad rionegrina comenzaron a experimentar un rápido resurgimiento y una fuerte reactivación. Este renacer actual fue impulsado por la mega-obra del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur y su terminal en Punta Colorada.
El Proyecto Vaca Muerta Oil Sur, liderado por YPF, incluye la construcción de un oleoducto desde Vaca Muerta hasta la costa atlántica en Punta Colorada, a pocos kilómetros de Sierra Grande y una terminal portuaria para exportar petróleo crudo desde Vaca Muerta directamente hacia el Océano Atlántico. Esta terminal permitirá exportar hasta 400.000 barriles diarios de petróleo, generando miles de empleos directos e indirectos y un movimiento económico sin precedentes en la zona. La construcción de la terminal de Punta Colorada y el tendido de tuberías avanzan a paso firme, con la obra superando actualmente el 50% de avance. Además, se está trabajando en la logística marina del proyecto, incluyendo el fondeo de los sistemas de boyas. Y las primeras fases de exportación temprana están programadas para materializarse hacia el tercer trimestre del año.
Por otra parte, además del oleoducto, la región fue elegida estratégicamente para el desarrollo de futuras plantas de licuefacción de gas para exportar al mundo, (Planta de Gas Natural Licuado GNL) consolidando a Sierra Grande y al Golfo San Matías como un polo exportador clave para Argentina.
Este resurgimiento ha cambiado radicalmente el panorama de la ciudad, transformándola rápidamente de una localidad abandonada y con alta desocupación a un polo con fuerte demanda laboral, desarrollo de infraestructura y planificación urbana. Para conocer más sobre el tema, la Secretaria de Gobierno del Municipio Rionegrino, Cinthia Castillo, dialogó con AreaUrbana.
¿Cómo empezó a darse a luz el plan de reivindicación, reparación y recuperación de Sierra Grande y en qué etapa se encuentran actualmente?
Creo que para entender el presente de Sierra Grande hay que entender su historia. Somos una comunidad que sufrió profundamente las consecuencias del cierre de HIPASAM en 1992 y durante muchos años convivió con la pérdida de oportunidades, población e inversiones. Y principalmente, la rotura del tejido social y la esperanza de posibilidades.
Desde que asumimos la gestión entendimos que era necesario iniciar un proceso de recuperación integral. Eso implicó ordenar el municipio, fortalecer la administración, recuperar capacidad de gestión y comenzar a planificar la ciudad que queremos para los próximos años.
Hoy estamos en una etapa de consolidación. Sierra Grande volvió a estar en el centro de la agenda productiva y energética del país gracias a Vaca Muerta, y nuestro desafío es acompañar ese crecimiento con planificación, infraestructura y presencia del Estado.
¿Qué impacto tuvo el cierre definitivo de HIPASAM ?
El cierre de HIPASAM tuvo un impacto enorme en la comunidad. No solamente significó la pérdida de puestos de trabajo. También afectó la dinámica social, económica y demográfica de la ciudad. Muchas familias debieron emigrar y durante años Sierra Grande convivió con la incertidumbre respecto de su futuro.
Por eso valoramos tanto el momento que estamos atravesando actualmente.
¿Qué ocurrió con las familias que se fueron y con quienes permanecieron en la ciudad?
Muchas familias buscaron oportunidades en otros lugares, mientras que otras decidieron quedarse y sostener la vida comunitaria en momentos muy difíciles.
Quiero destacar al respecto que gracias a quienes permanecieron, Sierra Grande conservó su identidad, sus instituciones y su capacidad de proyectarse hacia el futuro.
¿Existieron problemas vinculados a viviendas y ocupaciones durante esos años?
Como ocurrió en muchas ciudades afectadas por procesos de crisis prolongados, existieron distintas situaciones vinculadas al acceso a la vivienda y al ordenamiento territorial. Pero, la planificación y proyección permite que el crecimiento por el momento siga siendo ordenado.
Hoy trabajamos para fortalecer la planificación urbana y generar herramientas que permitan acompañar el crecimiento de manera ordenada.
¿Hubo otros intentos de reactivación económica antes de esta etapa?
Sí, existieron distintas iniciativas a lo largo de varios años. Sin embargo, considero que la diferencia actual radica en la magnitud de los proyectos que se están desarrollando y en las oportunidades concretas que generan para la región.
Por primera vez en mucho tiempo estamos frente a una posibilidad real de transformación estructural.
La Provincia y el Municipio firmaron un convenio para que Sierra Grande reciba el 5% del bono VMOS. ¿Cómo se está llevando adelante y cómo utilizan esos recursos?
Es una herramienta muy importante para nuestra comunidad. Desde mi perspectiva, representa el reconocimiento de que Sierra Grande debe participar de los beneficios que generan los proyectos que se desarrollan en nuestro territorio.
Dicha, decisión permitió principalmente subsanar y equipar parque automotor, mejora estratégica de pavimentación de 16 calles de nuestra localidad, remodelación y equipamiento inclusivo en plazas y espacios recreativos, ampliación del cementerio, reparación histórica del centro cultural, recambio y equipamiento a luminarias led en todo el ejido municipal.
Estos recursos permiten fortalecer obras, infraestructura y servicios necesarios para acompañar el crecimiento que estamos experimentando. Por todo esto, nuestra responsabilidad es administrarlos con una mirada estratégica y transformarlos en mejoras concretas para la comunidad.
¿Han conseguido otras ayudas o firmado otros convenios vinculados a proyectos energéticos?
Sí, varios. Existe una articulación permanente entre el Municipio, la Provincia, organismos técnicos y las empresas vinculadas a los distintos proyectos. Y principalmente para cubrir inversiones necesarias de infraestructuras como servicios básicos gas y electrificación.
Además, desde el área de Gobierno trabajamos especialmente en herramientas vinculadas al registro y control de empresas, promoción del empleo local, fortalecimiento de proveedores locales y mecanismos de fiscalización que permitan garantizar una participación efectiva de la comunidad en este proceso.
¿Se puede decir que Sierra Grande vive una transformación impulsada por el proyecto de Vaca Muerta?
Sin dudas nuestra ciudad viviendo una verdadera transformación histórica.
Los proyectos energéticos vinculados a Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y al desarrollo de Punta Colorada generan un escenario completamente diferente al que conocimos durante muchos años. Sin embargo, considero que el verdadero desafío es convertir ese crecimiento económico en desarrollo local sostenible.
Por eso trabajamos constantemente y arduamente, para que existan oportunidades para nuestros vecinos, para nuestros comercios y para nuestras empresas.
¿Es real que la localidad pasó de ser considerada un pueblo en declive a una ciudad base con alta demanda de viviendas y servicios?
Sí, es una realidad que estamos viendo diariamente. Existe una demanda creciente de viviendas, alquileres, servicios, comercios y nuevas actividades económicas, y todo eso demuestra que Sierra Grande está atravesando un proceso de crecimiento real.
Ahora bien, también implica nuevos desafíos para el Estado Municipal, ya que debemos planificar, ordenar y acompañar ese crecimiento, para que se traduzca en calidad de vida para nuestros vecinos.
YPF planea construir infraestructura estratégica generando miles de puestos de trabajo. ¿Cómo beneficiará esto a Sierra Grande?
El trabajo que proyecta realizar YPF es enorme y estamos hablando de proyectos de una magnitud sin precedentes para nuestra región. El impacto potencial alcanza al empleo, la construcción, el transporte, los servicios, la hotelería, el comercio y muchas otras actividades.
Nuestro trabajo consiste en generar las condiciones para que esas oportunidades lleguen efectivamente a los vecinos de Sierra Grande y a las empresas locales.
¿Qué significa que Sierra Grande se encuentre cerca de alcanzar los niveles más altos de empleo de Argentina?
Significa que estamos observando una demanda laboral creciente asociada a distintas actividades económicas.
Pero también significa que debemos seguir fortaleciendo la capacitación y formación de nuestros vecinos para responder a las nuevas demandas que surgen a partir de este proceso de crecimiento.
El objetivo es que cada vez más trabajadores serranos puedan incorporarse a estas oportunidades.
¿Cuántos trabajadores locales participan actualmente de estos proyectos?
Es una información que se encuentra en permanente actualización y seguimiento y que llega a números enormes.
Desde el Municipio trabajamos para relevar estos datos y promover mecanismos que favorezcan la contratación de mano de obra local. Más allá de los números, nuestra prioridad es que la participación de trabajadores serranos continúe creciendo.
¿Existen proyectos de infraestructura para acompañar el crecimiento poblacional?
Sí, tenemos varios proyectos de infraestructura que son fundamentales.
El crecimiento de la ciudad requiere más infraestructura, más servicios y más planificación. Por eso se viene trabajando en obras vinculadas a redes de servicios, suelo urbano, espacios públicos y equipamiento comunitario.
Nuestra responsabilidad es preparar Sierra Grande para la realidad que ya estamos viviendo.
¿Cómo avanzan las obras de gas, agua, alumbrado y electricidad?
Son obras estratégicas que se están realizando actualmente de forma muy rápida y que son fundamentales para el presente y para el futuro de la ciudad.
Continuamente, se están desarrollando distintas intervenciones junto al Gobierno Provincial destinadas a ampliar y mejorar servicios esenciales, entendiendo que el crecimiento poblacional y productivo requiere infraestructura acorde.
¿Qué obras se proyectan respecto a viviendas y al desarrollo del Hospital Osvaldo Pablo Bianchi?
Uno de los principales desafíos actuales es el acceso al suelo urbano y a la vivienda. Por eso se trabaja en distintos proyectos vinculados a lotes y planificación territorial.
Respecto al Hospital Osvaldo Pablo Bianchi, entendemos que el fortalecimiento del sistema de salud es una necesidad permanente y que debe acompañar el crecimiento que está experimentando nuestra comunidad.
¿Contemplan proyectos para optimizar el sistema de agua potable junto al Departamento Provincial de Aguas (DPA)?
Sí, el Municipio está trabajando en ese aspecto porque el acceso al agua potable es uno de los temas estratégicos para el futuro de Sierra Grande.
Por ese motivo, existen proyectos y gestiones orientados a optimizar el sistema y garantizar que pueda responder a las necesidades actuales y futuras de la población y de la actividad productiva.
Finalmente, y después de tantos años de dificultades hasta llegar a los logros actuales, ¿qué necesita Sierra Grande para consolidar este proceso de transformación?
Nuestra ciudad necesita planificación, infraestructura, capacitación, empleo local y continuidad institucional.
Pero sobre todo necesita que todos los actores comprendamos la dimensión de la oportunidad que tenemos por delante. Sierra Grande está viviendo un momento histórico y nuestra responsabilidad es trabajar para que ese crecimiento se traduzca en desarrollo sostenible y en una mejor calidad de vida para toda la comunidad.
VERONICA JANOWICZ
