Plataforma que visibiliza el desarrollo sostenible en el Norte Grande

Se trata de un proyecto desarrollado por investigadores de la Escuela de Política y Gobierno de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) que reúne, a través de 35 indicadores, información sobre el desempeño provincial en clave comparada permitiendo identificar dónde es más fácil, seguro y sostenible invertir.

En diálogo con AreaUrbana, Luis Karamaneff, Doctor en Ciencia Política y coordinador de la plataforma conversó sobre el surgimiento del proyecto, las oportunidades detectadas en las provincias norteñas, la importancia del diálogo y la articulación entre el sector público y el privado, como también los desafíos que enfrentan muchos municipios a la hora de conseguir inversiones.

Frente a un escenario global donde la escasez de información confiable puede resultar el primer obstáculo para la toma de decisiones locales, Karamaneff y su equipo trabajaron en el desarrollo de una plataforma online que mostrará el desempeño de 10 provincias del Norte Grande argentino, en clave comparada. Las tres dimensiones sobre las que se articula Inversor Verde son: Facilidad, Seguridad y Sostenibilidad y de allí se profundiza aún más el análisis agrupando los datos en nueve pilares y 35 indicadores que evalúan desde infraestructura y conectividad digital hasta presión fiscal en sectores estratégicos y el potencial de sus recursos naturales.

La dimensión Facilidad evalúa las condiciones que encuentra el inversor para iniciar, ampliar y gestionar proyectos alineados con criterios de desarrollo sostenible en la provincia; Seguridad evalúa la previsibilidad y la protección de los derechos de propiedad del entorno provincial para invertir; y Sostenibilidad busca capturar el conjunto de condiciones territoriales, institucionales, productivas y sociales necesarias para lograr inversiones verdes. Esta dimensión permite comprender no sólo las potencialidades y capacidades estructurales y humanas existentes en cada provincia, sino también el grado de preparación frente al cambio climático y el compromiso con la transformación productiva verde. Cabe destacar que cada indicador está medido en una escala común de 0 a 1 entre todas las provincias y que las tres dimensiones tienen pesos prácticamente equivalentes: 33% para Facilidad, 33% para Seguridad y 34% para Sostenibilidad (esta última con mayor cantidad de indicadores).

Sobre el cruce entre su trayectoria académica, laboral y su recorrido por Tucumán y Catamarca, el politólogo detalla: “Vengo del norte argentino por eso la temática tiene un interés personal. El tema de la transformación productiva, la promoción de inversiones siempre estuvo entre mis inquietudes por mi experiencia en la gestión y luego la traslade a mis producciones académicas.”

Inversor verde cuenta con cuatro componentes, ellos son: el índice propiamente dicho que establece cuál es el clima de negocios en las provincias de Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán; el laboratorio de procesamiento de datos; el banco de proyectos y el fondo de financiamiento.

La construcción de cada uno de los datos publicados es el resultado de un arduo relevamiento que realiza el equipo de trabajo basándose en múltiples fuentes secundarias, abiertas y públicas como datos publicados por CEPAL, CAF, gobiernos provinciales, boletines oficiales, entre otros recursos disponibles. Cabe resaltar nuevamente que es requisito que los datos siempre puedan ponerse en comparación para conocer cómo se encuentra cada provincia en relación a las demás. Actualmente, el equipo está pensando en incorporar inteligencia artificial para agilizar el procesamiento de la información con mayor periodicidad y frecuencia.

Otro punto interesante que destaca el investigador es que el equipo profesional que analiza los datos, tuvo que construir indicadores propios como por ejemplo el índice de competitividad fiscal, es decir, cómo funciona la presión fiscal en cada una de las provincias, cuando esa información no existía o era muy difícil de encontrar y procesar. Algo similar ocurrió con la creación del indicador de conflictividad ambiental y el de cobertura e infraestructura tecnológica. Sobre este tema, amplia: “Hay una enorme dificultad para la obtención de datos en muchas de las provincias, por eso creo que hay un valor en el índice de poder sistematizar, agrupar y relevar información que de otra manera no estaría disponible.”   

De los cuatro componentes que están contemplados dentro del proyecto, se encuentran activos y funcionando el índice y el laboratorio de procesamiento de datos, éste último define en articulación con expertos, organizaciones territoriales, cámaras provinciales y referentes provinciales, qué actividades son verdes y cuáles no. Karamaneff indica que esto está pensado para que más adelante, quien quiera invertir pueda conocer qué instrumentos, incentivos, mecanismos o créditos financieros existen en la región tanto locales, regionales, internacionales de corte público o privado.

Sobre el crecimiento de Inversor Verde, Karamaneff amplía: “La plataforma fue ganando robustez, no nos queremos quedar con un diagnóstico, además de eso, vamos a procesar los resultados y eso implica establecer una taxonomía gracias a un laboratorio que procesa esos resultados, un banco de proyectos listos para financiar y nuestro objetivo final es contar un fondo que pueda financiar los proyectos de ese banco. Que se pueda financiar desde la propia plataforma.”

Si bien el banco de proyectos y del fondo de financiamiento están pensados para ser implementados en una etapa posterior, algunos proyectos que el referente mencionó que podrían ver la luz en el futuro se vinculan por ejemplo con centros de logística para la minería en la provincia de Catamarca o también la incorporación de mujeres trabajadoras en la industria forestal en Corrientes.

Uno de los ejes fundamentales que recalcó fuertemente el coordinador de la plataforma, se relaciona con la importancia estratégica de fortalecer las capacidades locales de cada territorio y esto implica, según su visión, contar con capital humano formado y también que los gobiernos locales articulen estratégicamente con el sector privado, teniendo en cuenta qué sector es prioritario, en función de las necesidades de cada lugar. 

Para profundizar esta idea, dice: “El desarrollo sostenible implica fortalecer las capacidades locales y eso impulsa la inversión. Esto Implica tener un entramado productivo más denso, que los gobiernos locales tengan cierta capacidad para la búsqueda de las inversiones que tengan sentido con la realidad local. Los inversores están fuera del país y de la región, pero gran parte también están en las provincias, son los propios norteños los que tienen interés en invertir.”

En diciembre del 2025, fueron presentados los resultados de la plataforma frente a representantes de las 10 provincias que integran el Norte Grande. Se trata de las principales cámaras empresariales del país y otras instituciones como UIA, CAME, organismos internacionales como PNUD, CEPAL, CFI, UE, entre otros. En relación al efecto que generó ese encuentro, Karamaneff agregó: “Encontramos una gran avidez por parte de todos los actores con una necesidad de profundizar la articulación para la llegada de inversiones. Muchos de los investigadores del equipo, yo incluido, formamos parte del CONICET y quiero destacar la legitimidad en la convocatoria que tuvo el sistema científico tecnológico nacional que permitió sentar en una misma mesa muy significativa a los actores de más peso vinculados a la inversión y sostenibilidad.”

Inversor Verde cuenta con el apoyo del programa Impacto Verde de la Unión Europea y es la primera medición comparativa subnacional que evalúa las condiciones para la inversión y fue seleccionado en la Convocatoria Desafíos de Innovación para el Norte Grande, una iniciativa que forma parte del proyecto Impacto Verde, financiado por la Unión Europea en Argentina y ejecutado por Redes Chaco.

Melisa Gabbanelli

 

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José Abel Autor