El pueblo minero reconocido como el más lindo del mundo

Con una vista privilegiada a las sierras centrales de San Luis, el pueblo de La Carolina aún conserva sus casas de piedra de estilo colonial y ofrece actividades únicas como excursiones a una antigua mina de oro, senderismo y visitas a grutas.

La Carolina se encuentra en Coronel Pringles en la provincia de San Luis, al pie del cerro Tomolasta. Ofrece actividades como la búsqueda de oro a las orillas del río, cabalgatas y visitas con guías especializados a sus minas. Para saber más acerca de este destino ganador al premio al pueblo turístico más lindo del mundo, AreaUrbana dialogó con Miqueas Rivas Rocca, Subdirector de Comunicación Institucional del Ministerio de Turismo y Cultura de San Luis.

¿Qué es lo que cautiva a los turistas que visitan La Carolina?

La Carolina es atractiva no sólo por su historia minera sino también por la belleza en sus calles empedradas y su estilo colonial, aún vivo en cada edificio del pueblo; además de la imponencia de su paisaje al pie del Cerro Sololosta, una postal digna de disfrutar cada vez que se visita la provincia de San Luis. También se encuentran atractivos como las minas de extracción de oro y la casa natal del poeta Juan Crisóstomo Lafinur.

¿Qué les significó recibir el reconocimiento “Best Tourism Villages” al pueblo turístico más lindo del mundo?
Recibir el reconocimiento “Best Tourism Villages” al pueblo turístico más lindo del mundo posicionó a San Luis en un lugar de jerarquía a nivel turístico y cultural, ya que San Luis es una provincia que destaca en todas sus regiones, significativos paisajes y atractivos turísticos. Es importante mencionar que este reconocimiento trajo como resultado que en la semana santa del 2024 tuviéramos un 98% de ocupación turística y resultados positivos a nivel visitas durante el fin de semana largo, con un total de 126.910 visitantes.

¿Qué cambios realizaron para adaptarse al crecimiento turístico tras el premio?
El cambio más significativo para La Carolina fue la peatonalización del pueblo, esto lo convirtió en el 2° pueblo turístico peatonal del país (el 1º fue La Cumbrecita, que se encuentra en un pequeño valle de las Sierras Grandes de Córdoba). Además, la provincia trabajó arduamente en la promoción y la comunicación del turismo en este año 2024 para promover los distintos paisajes lindantes a La Carolina y a los demás paisajes en toda la provincia. 

¿Qué otros puntos turísticos importantes se encuentran cercanos a La Carolina?
Pasando la localidad de El Trapiche y Río Grande, nos encontramos con el Valle de Pancanta, un lugar único lleno de naturaleza, montañas y Ríos, con su famoso salto de “La Negra Libre”, una cascada con un paisaje único en su tipo, pasando La Carolina nos encontramos con paisajes del mismo estilo en Cañada Honda y luego la gruta de Inti Huasi, un lugar donde se encuentran los hallazgos arqueológicos de los más antiguos del mundo, un cerro de roca volcánica que en su interior contiene una cueva donde se hallaron restos óseos, puntas de lanzas, semillas y animales que almacenaban las culturas originarias en la prehistoria (los resultados de las pruebas de radiocarbono remontaron la antigüedad del primer asentamiento humano de la gruta en 6.200 a.C.). 

¿Cuáles son las actividades que ofrecen en el pueblo y cómo se accede?
La Carolina presenta una amplia variedad de actividades para realizar, desde el recorrido por las minas de extracción de oro, la trepada a cerros como el Sololosta, las actividades de senderismo, búsqueda de oro en el río, astroturismo y recorrido por lugares prehistóricos como la gruta de Inti Huasi y valle de Pancanta, este último ubicado a 68 kilómetros de la Capital provincial y sobre las márgenes de la Ruta Provincial Nº 9. A cada lugar se puede acceder a través de la agenda oficial del Ministerio de Turismo y Cultura de la Provincia de San Luis.
 

¿Cuánto tiempo le sugieren a los turistas dedicarle?
Es importante que cada turista que visite esta región tome como mínimo 3 a 5 días para poder recorrer y disfrutar cada paisaje y cada actividad que ofrecemos.


¿Qué destaca de la “cultura minera” que ofrece La Carolina?
La Carolina fue uno de los epicentros de extracción de oro y tungsteno más importante del país, y los restos de estas minas de extracción hoy día son unos de los atractivos más visitados de la región, por su historia, por el acervo cultural y por la belleza que implica cada postal donde estas minas existieron.


EXPERIENCIA LOCAL

Pablo Alejandro Jolivot, Guía y Técnico en Turismo de Huellas Turismo La Carolina, compartió a Areaurbana: “En 1997 comenzamos haciendo caminatas por el pueblo y a mediados de año comenzamos con la visita de la mina. A partir del año 2002 agregamos más actividades como búsqueda de oro y rapel, luego una pequeña tirolesa y algunos trekking”. Sobre el origen de los turistas, detalla que: “El porcentaje extranjero es muy bajo en relación al turista nacional. Llegan de países vecinos como Chile, Uruguay, Brasil y algunos de Estados Unidos, España, Francia e Italia”.

Afirma que son actividades para toda la familia ya que no tiene ninguna dificultad para realizarse. Su excursión más popular es la visita a la mina: “Se camina 600 metros desde nuestro local y 300 metros dentro de la mina, se explica sobre la historia del pueblo y cómo fue el trabajo dentro de la mina. Su mantenimiento se hace con geólogos e ingenieros. En la visita guiada se observan pequeñas formaciones minerales que se le prohíbe a la gente tocar para que sigan con su crecimiento”.

HOSTERÍA FAMILIAR

A 15 km de La Carolina, en la Ruta Provincial Nº 9, km 68, se encuentra la Hostería Las Verbenas, una casa austera y sencilla. AreaUrbana dialogó con Analía de Hrabina, quien compartió que “la hostería tiene casi 80 años, con mi marido vinimos desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y, buscando una vida diferente, compramos este lugar hace 34 años. En ese momento teníamos poquísimos vecinos, no disponíamos de luz ni gas. Fuimos mejorando pero manteniendo el estilo que nos gusta con calefones y hornos a leña”.

Sobre las actividades que más eligen los visitantes, Analía destacó las cabalgatas –tienen más de cincuenta caballos–, las caminatas por las sierras y la pesca de trucha.

“Es un lugar de descanso donde la falta de contaminación sonora hace que el lugar sea de tranquilidad absoluta. Las actividades se desarrollan en ámbitos naturales. Es un lugar manejado por nosotros (familia Hrabina) quienes integramos inmediatamente a cada visitante para que deje de ser un cliente y pase a ser un amigo que nos visita”. Otra actividad que ofrecen es plantar árboles, de los cuales el paisaje está repleto.

 

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José Abel Autor

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