Técnica de construcción basada en la economía circular

Una empresa familiar, una metodología de producción innovadora y un compromiso ambiental. Estos fueron los componentes de una fórmula exitosa que dio como resultado a EasyBrick. AreaUrbana dialogó con ellos y te cuenta de qué se trata.

EasyBrick es una pyme ubicada en la localidad de Tigre (Buenos Aires) que desarrolla un sistema de construcción en seco basado en bloques de plástico similares a las piezas de lego, ¡pero gigantes! Parece un juego…pero en la práctica es una alternativa de lo más eficiente.

Construir con ladrillos y/o paneles de plástico es una alternativa ecológica que permite ahorrar grandes costos y permite la reutilización de uno de los recursos más desaprovechados y potencialmente contaminantes: ¡el plástico!

Bautista Giménez Zapiola, Director de Marketing y Comunicación de la empresa, explica que EasyBrick comenzó a funcionar hace 6 años con el objetivo de llevar a la construcción este material noble, resistente y, sobre todo, recuperable. “Queríamos emplear el plástico en algo duradero y aprovechar el conocimiento que ya teníamos de nuestra primera empresa familiar, Tuboloc, que fabrica insumos de plástico”, detalla Giménez Zapiola.

Actualmente la empresa cuenta con una planta recicladora ubicada en Don Torcuato, con capacidad para reciclar 180 toneladas al mes, de las cuales 80 son utilizadas para Easybrick. Luego de la recuperación y reciclaje, el insumo se traslada hasta la fábrica, en Tigre, donde se producen aproximadamente 40 mil ladrillos por mes y la capacidad productiva permite seguir creciendo sin límites.

“Al igual que en una obra tradicional, nosotros comenzamos haciendo un cálculo de estructuras de las cargas que va a soportar, para luego definir qué refuerzos verticales hay que generar. Esos detalles técnicos formar parte de la planificación de cómputos que permite construir una casa en el Delta del Paraná, a incluso en lugares donde la logística es compleja porque todo debe llegar en barcos y lanchas y no hay margen de olvidarse nada”, explican desde la empresa y agregan que “definimos todo lo antes posible, para garantizar un proceso eficiente y de bajo costo, incluso en cuestiones de fletes y traslado de materiales”.

ECONOMÍA CIRCULAR

La posibilidad de fabricar con insumos recuperados inserta a la empresa dentro del paradigma de la modalidad de producción circular, donde el reaprovechamiento es la clave para no generar residuos y lograr un bajo impacto ambiental. “Para conseguir el plástico tenemos acuerdos con distintas empresas y recuperadores urbanos. Entendemos que todos los actores son fundamentales en la economía circular, desde quien separa en su casa hasta quien recupera y quien lo reutiliza, como nosotros. Easybrick utiliza residuos post consumo, así logramos que todos los bloques sean hechos de prolipopileno 100% reciclado (material que está presente en tapitas, etiquetas, en todos lados)”, explican desde la empresa.

Este material, además de ofrecer una gran resistencia y durabilidad, permite una óptima aislación térmica y acústica. 

“Tenemos una gran capacidad productiva y vendemos, además, a particulares que son a autoconstructores. Es decir que se informan y aprenden construir o ampliar ellos mismos sus espacios. Para eso desarrollamos un sistema constructivo alrededor del ladrillo que es más sencillo incluso que los bloques, y son los paneles”, detallan desde Easybrick y apuntan que “la gente viene con su plano y le proveemos los paneles para implementar en esa obra, o bien le damos un diseño hecho por nosotros de acuerdo a los metros cuadrados disponibles”.

Aunque la planta está actualmente en Tigre y muchos de los proyectos principales nacieron en esa zona, incluso algunos realizados para la Municipalidad que van desde ampliaciones hasta sanitarios y refacciones de distintos espacios, la empresa cuenta también con distribuidores en 11 provincias logrando presencia en cada punta del país. 

“Obras mucho más eficientes, este podría ser uno de los lemas de esta empresa que busca impactar positivamente de distintas maneras. En concreto, una vivienda de 48 m cuadrados puede construirse en 60 días de obra y con 28 paneles, que viajan en un solo flete con todos los materiales incluidos y sin posibilidad de errores. Esto significa un gran ahorro en tiempo (un 60% menos del tiempo tradicional de construcción), materiales, contratación de volquetes y consumos asociados a la construcción tradicional, como por ejemplo un 70% de agua y electricidad. “Para el cliente es buenísimo porque ya sabe cuánto va a gastar de antemano. Además, termina resultando una construcción prácticamente en seco, sólo necesitamos agua para la platea, que pueden ser mucho más livianas porque la obra en sí mismo es mucho menos pesada que una de ladrillo. En el delta, incluso, se usan plateas de madera así que en este caso no se emplea ni una gota de agua”.

CONCIENTIZACIÓN COLECTIVA

Si bien la empresa tiene convenios con distintas cooperativas que le proveen de su materia prima principal, el plástico recuperado, su compromiso para con la circularidad se expresa también en una gestión educativa sobre el tema hacia toda la comunidad: “Trabajamos mucho desde nuestros inicios con distintos municipios, gracias a esto pudimos poner puntos de reciclaje en San Isidro, por ejemplo, para reforzar la circularidad. Proyectos como estos nos permiten generar una mayor toma de conciencia e involucramiento colectivo”, remarca Giménez Zapiola.

Impulsar el cambio no es fácil, y aunque la economía circular es un concepto que cada vez se afianza más, en la práctica, la industria de la construcción aún ofrece ciertas resistencias “La ideología de que lo tradicional es muy fuerte y sigue pesando fuerte la idea de que el cemento y el ladrillo es lo mejor. Junto con la construcción en seco, como los del stealframe, nosotros también luchamos contra ese pensamiento limitante, porque sabemos que hay muchas tipologías de construcción más eficiente en tiempo y en dinero, y que el comportamiento de la vivienda es aún mejor a futuro, porque no hay que asistir tanto el producto luego de construirlo”, explica el especialista y refuerza su invitación a todos: “estaría bueno que cada vez más gente colabora separando residuos. Que crezca la circularidad, el reciclaje. Todavía se sigue yendo mucho residuo útil a la basura. Debemos ser parte de la sustentabilidad para trabajar en la generación del nuevo paradigma”

AISLACIÓN TÉRMICA Y ACÚSTICA

Con la metodología de paneles de plástico que desarrolló la marca, el aislamiento térmico y acústico es clave y resulta muy significativo en las viviendas terminadas. “Utilizamos un panel de techo con un núcleo poliuretano, para evitar que la eficiencia energética se vaya por el techo. Esto hace cueste muy poco refrigerar o calefaccionar una vivienda de este tipo”, comentan.

Además, las futuras reformas que puedan ser necesarias en este tipo de viviendas son sumamente simples, basta con quitar ladrillos para poder colocar nuevas aberturas de cualquier tipo, sin limitaciones, o incluso es posible realizar ampliaciones en construcciones tradicionales, en seco, y agregar un piso más en una vivienda que no había contemplado esta posibilidad en sus inicios. A nivel costos, esta alternativa hoy resulta un 30% más económica que la construcción tradicional, e incluso más accesible que el stealframe.

La empresa hoy lleva más de 200 obras finalizadas y poco a poco se convierte en un actor clave para dar una nueva posibilidad a un buen porcentaje de los 2 millones de toneladas de residuos plásticos que se generan por año en nuestro país.

Hasta el día de hoy, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de las 400 millones de toneladas de plástico que se producen anualmente, solo se recicla el 9%, y en nuestro país van a parar a la basura alrededor de 12.000.000 tapitas por día. Easybrick sabe exactamente qué hacer con eso: “con esa cantidad podemos fabricar unos 36.000 ladrillos, algo así como 15 viviendas tipo”.Y las tapitas son solo un ejemplo: baldes de pintura, juguetes, carpetas, caños, desde la óptica de los integrantes de esta empresa, nada es residuo, todos son recursos.

Hay muchos motivos para inclinarse por esta nueva opción constructiva, simplicidad, ahorro, eficiencia… pero el trasfondo trasciende y es una invitación a formar parte del nuevo paradigma: la economía circular se construye entre todos.

POR MARIANA BRIZI

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José Abel Autor

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