La principal red de municipios argentina que ha logrado expandirse en el mundo

Creada en nuestro país, la Red de Innovación Local se consolidó como una de las más importantes plataformas de colaboración entre municipios del país y del exterior. A través del intercambio de experiencias, la capacitación de equipos públicos y el impulso de políticas innovadoras, la red acompaña a cientos de ciudades en el desafío de mejorar la gestión pública y la calidad de vida de sus comunidades.

La Red de Innovación Local (RIL) es una organización civil sin fines de lucro que nació hace 11 años, para fortalecer la gestión de los gobiernos locales mediante la innovación, la cooperación y el aprendizaje entre pares. La ONG fue impulsada por la emprendedora social Delfina Irazusta a partir de la convicción de que los municipios enfrentan desafíos similares, desde el desarrollo económico hasta la sostenibilidad ambiental; y con el pensamiento de que la colaboración entre ciudades puede acelerar soluciones más eficaces y sostenibles.

Desde sus inicios, RIL se propuso construir una red de intendentes, funcionarios y equipos técnicos municipales que compartan conocimientos, herramientas y experiencias concretas de gestión. En lugar de promover la competencia entre ciudades, la red impulsa una lógica de cooperación, donde los gobiernos locales aprenden unos de otros y adaptan soluciones ya probadas a sus propios contextos.

En Argentina, la institución trabaja con cientos de municipios de distintas escalas y regiones del país. A través de encuentros presenciales y virtuales, grupos de trabajo temáticos y programas de formación, la RIL acompaña a los equipos municipales en áreas clave como planificación estratégica, desarrollo económico local, innovación pública, gestión ambiental, participación ciudadana y modernización del Estado. Estos espacios permiten que las ciudades compartan problemas comunes, analicen experiencias exitosas y diseñen respuestas colectivas a desafíos locales.

Uno de los pilares de la red es la capacitación y profesionalización de los equipos de gobierno. La RIL desarrolla programas de formación intensiva, becas y talleres dirigidos a funcionarios y funcionarias locales, con el objetivo de fortalecer capacidades técnicas, liderazgo y habilidades de gestión. Estas iniciativas buscan mejorar la calidad de las políticas públicas locales y promover una cultura de innovación dentro del Estado.

Otro eje central es la plataforma digital de la Red de Innovación Local, que funciona como un gran repositorio global de experiencias y soluciones. A través de su portal, municipios de todo el mundo cargan casos reales de innovación local vinculados a temas como movilidad, ambiente, inclusión social, educación, servicios públicos y gobierno digital. Este “mapa de soluciones locales” permite que otras ciudades se inspiren, repliquen o adapten políticas que ya demostraron resultados positivos en contextos similares.

La asociación también impulsa programas específicos de innovación abierta, como el Concurso de Innovadores Locales, que convoca a equipos municipales y actores de distintos países de América Latina para co-diseñar soluciones a problemas públicos concretos. Estas iniciativas fomentan el trabajo colaborativo entre gobiernos, ciudadanía, organizaciones sociales y expertos, y dieron lugar a decenas de proyectos implementados a nivel local.

En este aspecto y como parte de su estrategia para visibilizar buenas prácticas, la red otorga sellos y certificaciones a municipios que se destacan por su gestión eficiente, su liderazgo y su capacidad de innovar. Estos reconocimientos buscan poner en valor el trabajo de los gobiernos locales, generar incentivos para la mejora continua y facilitar el intercambio de experiencias entre ciudades.

Aunque surgió en Argentina, la Red de Innovación Local logró una proyección internacional sostenida. A través de alianzas con organizaciones y redes globales, hoy cuenta con participación de ciudades de América Latina, Europa y otras regiones del mundo. Países como Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, España y Uruguay tienen municipios que forman parte de la plataforma y comparten soluciones en el portal global de la red. 

Con una mirada puesta en el desarrollo sostenible y la mejora de la calidad de vida urbana, la Red de Innovación Local se consolidó como un actor clave en la transformación de los gobiernos municipales. Hablamos con Candelaria Yanzi, Directora Ejecutiva de RIL Argentina, sobre la experiencia sembrada, que demuestra que la innovación pública no depende solo de grandes recursos, sino también de la capacidad de aprender en red, compartir conocimientos y construir soluciones colectivas desde lo local hacia lo global.

¿Con qué objetivo nace la Red de Innovación Local en 2014 y qué necesidad buscó atender en los gobiernos municipales?

La Red de Innovación Local (RIL) nace en 2014 con un objetivo muy claro y ambicioso: lograr que, en todas las ciudades de nuestro país, sus habitantes tengan calidad de vida y oportunidades para su desarrollo; y para eso, identificamos que los gobiernos locales son los actores fundamentales para lograr esta transformación por su cercanía con los vecinos. En este sentido, trabajamos para fortalecer la gestión local acercándoles herramientas, acompañamiento y una red de pares, que les permite resolver los desafíos públicos de sus comunidades de manera más efectiva y con un enfoque innovador. 

¿Cuál es hoy el rol principal de RIL en el acompañamiento a los equipos de gobierno locales de Argentina y América Latina?

Justamente, ya que mencionas a Argentina y América Latina, hoy, 11 años después de su creación, RIL se encuentra en un proceso de expansión para llevar la transformación local a otros países de la región, cumpliendo el mismo rol: Acompañar a los equipos de gobierno locales a convertirse en verdaderos líderes y agentes de cambio en sus comunidades, fortaleciendo sus capacidades de gestión y profesionalizando el sector público.

¿De qué manera la red contribuye a mejorar la gestión pública y la profesionalización del sector municipal?

Partiendo de la idea de que la mejora de la gestión pública sin dudas requiere de la profesionalización, desde la asociación ponemos a disposición de los servidores públicos una variedad de recursos diseñados para fortalecer su labor diaria. Entre ellos, se destacan herramientas para el seguimiento y la gestión de proyectos, nuestras detalladas “Guías para Pasar a la Acción”, y autodiagnósticos de evaluación, muchos de los cuales están disponibles de forma gratuita en nuestro portal. Estos recursos facilitan a cada agente la obtención de diagnósticos robustos e información sistematizada, permitiéndoles medir y evaluar sus acciones para lograr una gestión más eficiente y basada en evidencia. Complementariamente, ofrecemos el análisis de expertos sobre los temas más desafiantes de la agenda pública, a través de nuestros webinarios y de la Academia, nuestra plataforma de formación especializada.

¿Por qué la articulación entre gobiernos locales, sociedad civil y sector privado es un eje central del trabajo de RIL?

La articulación es, sin duda, un eje central de nuestro trabajo porque estamos convencidos de que los problemas complejos de nuestras ciudades no pueden ser resueltos por un solo actor. Esta colaboración es esencial porque permite generar soluciones sistémicas que ningún sector podría lograr por sí solo, al combinar fortalezas y recursos, para abordar problemáticas de manera más rápida y efectiva.

¿Qué tipo de experiencia acumuló la organización tras trabajar con cientos de municipios en el país?

Tras más de 10 años de trabajo con cientos de municipios, RIL ha acumulado una experiencia invaluable. Hemos logrado construir una red robusta que hoy conecta a más de 9.000 servidores públicos de más de 600 ciudades en 30 países. Esta trayectoria nos ha brindado un profundo conocimiento sobre la gestión pública local, permitiéndonos desarrollar metodologías y herramientas que están verdaderamente adaptadas a los desafíos y realidades de cada municipio. Además, hemos aprendido que cada ciudad es única, pero que muchas de sus problemáticas son compartidas y, por ende, sus soluciones pueden ser replicables y adaptables.

¿Cómo promueve RIL el intercambio de buenas prácticas y el aprendizaje colaborativo entre ciudades?

En RIL, el intercambio de buenas prácticas y el aprendizaje colaborativo son el corazón de nuestra propuesta de valor y el insumo para fortalecer la red. Esto lo promovemos, por un lado, a través de comunidades temáticas, que son nada más y nada menos que grupos de WhatsApp donde los servidores públicos pueden intercambiar experiencias, aprender de sus pares y capacitarse continuamente; y por el otro lado, mediante actividades especialmente organizadas, donde las ciudades se reúnen para conocer casos de éxito y ciudades faro desde la experiencia de los mismos protagonistas.  Por otra parte, como antes mencioné, tenemos nuestro Portal, con su mapa de soluciones locales y nuestro medio +COMUNIDAD, donde visibilizamos experiencias replicables y fomentamos un ecosistema de aprendizaje constante entre ciudades.

¿Qué tipo de proyectos impulsa la Red de Innovación Local para fortalecer la economía del conocimiento y la innovación en los municipios?

En el 2021 vimos que la Economía del Conocimiento era una agenda que había llegado para quedarse y que su promoción representaba una oportunidad para el desarrollo local de las ciudades. En esta línea, pensamos un programa de aceleración llamado Ciudades del Conocimiento que busca la transformación productiva de las ciudades, apoyándose en la innovación y en las tecnologías. Este año nos encuentra transitando la edición número 5 del programa con más de 40 ciudades que han pasado por esta experiencia. Este trabajo sostenido nos permitió acompañar grandes proyectos para el impulso de este sector que van desde la conformación de clusters, la instalación de polos tecnológicos, el despliegue de conectividad y la construcción de centros tecnológicos y educativos, entre otros.

¿Qué impacto tienen los encuentros y espacios de intercambio entre funcionarios, empresas y expertos en el desarrollo económico y tecnológico local?

La articulación es una pieza clave en el desarrollo de políticas públicas de calidad. Los espacios de encuentro e intercambio son vitales desde dos aspectos: el conocimiento y la construcción de confianza. En lo que al conocimiento respecta, el encuentro es la oportunidad para conocer en profundidad las características y desafíos de cada sector e intercambiar puntos de vista. Y, por otra parte, conocerse, identificar puntos en común e intereses compartidos y poder construir confianza, es la forma de asegurar que este tipo de prácticas se vuelvan buenas costumbres y puedan sostenerse en el tiempo. 

¿En qué consisten las iniciativas globales que RIL está promoviendo, como la certificación de ciudades basadas en el uso de datos?

La Certificación en Gestión Eficiente es un reconocimiento a los gobiernos locales que utilizan los recursos públicos de manera responsable, estratégica, innovadora y sostenible; impactando directamente en la generación de oportunidades y calidad de vida de su ciudadanía. Queremos destacar a todos los equipos de gobierno que, con sus esfuerzo, dedicación y compromiso, impulsan el cambio cultural que la administración pública, en nuestro país necesita, priorizando el bienestar y el crecimiento de sus habitantes.  Todos los gobiernos locales pueden obtener esta certificación si cumplen con los requisitos; y para obtenerla se debe realizar lo siguiente: -Completar seis autodiagnósticos de evaluación y obtener un puntaje mayor al 50 % en cada uno de ellos. -Cumplir satisfactoriamente los criterios mínimos de certificación de cada autodiagnóstico. –Superar la instancia de validación con la información requerida. –Aportar historia de impacto de la gestión eficiente hacia una Ciudad de Oportunidades. 

¿Qué significa recibir esa certificación y cómo y cada cuánto tiempo se hace la elección? 

Recibir esta certificación significa el premiar que una ciudad utiliza de manera efectiva, datos y evidencia para mejorar la vida de su ciudadanía. Implica que la ciudad ha integrado prácticas y políticas basadas en datos para tomar decisiones informadas, asignar fondos, mejorar servicios, evaluar programas e involucrar a la ciudadanía. Es un sello de calidad en la gestión pública basada en datos. Cabe informar que, en todo momento, las ciudades pueden iniciar este proceso que comienza con la autoevaluación, seguido de apoyo y validación documental; y el tiempo de duración estimado es entre 3 y 6 meses.

¿Cuáles fueron los principales criterios que se tuvieron en cuenta para otorgar la certificación de la Red de Innovación Local a 4 ciudades argentinas?

Las ciudades completan una evaluación exhaustiva basada en 6 áreas temáticas: profesionalización, transformación digital, equilibrio fiscal, capital humano, atención ciudadana y gobierno abierto. Dentro de estas 6 áreas hay preguntas que son criterios mínimos de certificación y todas deben contar con la documentación que respalde y dé cuenta del porcentaje obtenido. Justamente, la validación de datos y los porcentajes logrados, fueron determinantes en los niveles alcanzados por estas ciudades. La certificación tiene una validez de 3 años y permite re certificar para subir de nivel.

Según RIL, ¿qué características hacen que estas ciudades puedan ser modelos replicables para otras localidades del país?

Estas ciudades se convierten en modelos a seguir por varias razones clave. Demuestran una gestión basada en evidencia, tomando decisiones informadas por datos, lo que se traduce en políticas públicas más efectivas. Han implementado una transformación digital, integrando procedimientos, digitalizando trámites y usando métricas para el seguimiento de la gestión. También se caracterizan por su profesionalización y cultura de datos, desarrollando equipos y procesos internos orientados al análisis de datos y fomentando una cultura de datos en toda la administración. Promueven un gobierno abierto y de transparencia, abriendo datos y fomentando la participación ciudadana para hacer la información accesible y co-crear. Además, cuentan con una planificación estratégica, con una visión clara de sus metas y utilizando la planificación para ordenar su gestión. Finalmente, innovan en servicios, diseñando soluciones centradas en el ciudadano, con múltiples canales de atención para mejorar la experiencia.

Las ciudades destacadas: Tandil, Junín, San Miguel y San Justo

¿Cómo logra Tandil ser elegida la Ciudad del Conocimiento?

Tandil se ha posicionado como una ciudad ejemplar, porque maneja una política pública sostenida hace más de 30 años, cuenta con un sistema educativo prestigioso que forma profesionales altamente calificados con la base del desarrollo de la tecnología y ha logrado una sinergia única por la fuerte cooperación que existe entre el sector público, privado y académico. Cabe destacar también, que Tandil ha logrado consolidarse como un referente nacional en la industria del software; y es la ciudad con la mayor cantidad de personas trabajando en empresas de base tecnológica per cápita del país. Todos estos logros se ven reflejados con la creación del CEPIT (Cámara de Empresas del Polo Informático de Tandil) que se ha transformado actualmente en el Cluster Tecnológico Tandil con más de 60 empresas de software y miles de empleos generados. 

¿Qué factores posicionaron a Junín entre las 100 ciudades del conocimiento en Argentina?

Junín se destaca entre las 100 ciudades del conocimiento en Argentina gracias a su oferta académica universitaria y terciaria y la calidad de su conectividad. Pero más allá de estas condiciones, es una ciudad que viene apostando de forma sostenida por el desarrollo de la economía del conocimiento con espacios de formación como la Escuela Municipal de Robótica y la Escuela Municipal de Innovación y Tecnología, espacios educativos públicos y gratuitos que forman en ciencia, tecnología, programación y robótica. 

¿Qué impacto tuvo la creación de la Usina Tecnológica (UTEC) en el desarrollo local de San Miguel?

La UTEC es una de las principales apuestas de San Miguel para impulsar la economía del conocimiento, la tecnología y la innovación. Surgida de mesas de diálogo público privadas, ofrece capacitaciones tecnológicas, espacios de coworking, apoyo a startups y fomento de la investigación y desarrollo. Su impacto se traduce en la generación de oportunidades laborales, el fortalecimiento de la competitividad económica y la potenciación de la innovación, con más de 5.000 personas ya capacitadas.

¿Cómo contribuyen los proyectos educativos innovadores de San Justo a la generación de nuevas oportunidades laborales?

San Justo es una ciudad referente en materia educativa. Es parte de la Red Argentina de Ciudades Educadoras y Mercociudades. Se distingue por su política educativa territorializada, centrada en la revinculación escolar, la alfabetización y la formación para el trabajo. Sus iniciativas, como la “Capacitación en oficios y empleabilidad” en alianza con empresas locales y escuelas técnicas, vinculan directamente la educación con el mercado laboral, generando nuevas oportunidades y fortaleciendo la formación tecnológica. Esta sólida trayectoria dio un salto cualitativo con la creación del Polo Universitario y la Tecnoteca, sumando actividades innovadoras como la FesTEC, la 1º Fiesta de la Innovación Educativa y Tecnológica, y un robusto programa de pasantías tecnológicas.

¿Cómo logra la red, a través de estas acciones y colaboraciones internacionales, consolidarse como un actor clave del desarrollo territorial basado en el conocimiento?

La Red de Innovación Local se consolida como un actor clave en el desarrollo territorial basado en el conocimiento, gracias a un enfoque estratégico y colaborativo. Contar con un programa específico en Economía del Conocimiento nos posiciona como referentes en la temática a nivel local, una posición forjada por el profundo conocimiento acumulado durante estos años de trabajo. Nuestra fortaleza reside también en la sólida red de aliados con la que articulamos, los eventos de posicionamiento estratégico que impulsamos y la creciente comunidad de ciudades que apuestan firmemente al desarrollo de este sector. En RIL, creemos que los desafíos públicos trascienden fronteras y que las posibilidades de colaboración entre ciudades son infinitas, lo que nos permite potenciar continuamente el desarrollo territorial a través del conocimiento.

 

Veronica Janowicz

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José Abel Autor